Argelès-sur-Mer cautiva por su entorno único, donde el mar se encuentra con los primeros contrafuertes de las Albères. Estación emblemática de la Costa Radiante y puerta de entrada a la Costa Bermeja, ofrece un ambiente familiar y de relax, con una amplia variedad de actividades para diseñar sus vacaciones a medida.
Paseos bajo los pinos hacia las calles peatonales, tiendas y todas las atracciones del centro, visitas culturales y patrimoniales, actividades deportivas junto al mar o en el interior, relajación y tranquilidad en espacios naturales protegidos… Argelès-sur-Mer, unas vacaciones para todos los gustos.
A pocos minutos de la playa, el pueblo revela sus pintorescas callejuelas, sus fachadas coloridas y su ambiente catalán. Mercados tradicionales, iglesia gótica, artesanos locales y plazas sombreadas lo convierten en un lugar imprescindible. Se recorre a un ritmo pausado para descubrir la historia local, conocer a los productores y vivir la auténtica esencia catalana.
SENDERISMO Y ESPACIOS NATURALES
Disfrutar del air fresco
Argelès-sur-Mer está rodeada de espacios naturales excepcionales: la Reserva de Paulilles y sus calas salvajes, el Sendero del Litoral desde Racou con sus típicas casitas catalanas en la playa hacia Collioure, el macizo de las Albères con las famosas Torres de la Massane y Madeloc, y, más lejos, el Lago de Bouillouses. Senderismo, mountain bike, observación de la fauna o paseos familiares: un verdadero parque de juegos para los amantes de la naturaleza y los paisajes protegidos del sur de los Pirineos Orientales.
¿Qué tal si las catas, los encuentros con los productores y las especialidades catalanas marcan el ritmo de su estancia? Desde las bodegas de la Costa Vermil hasta las bodegas Byrrh en Thuir, pasando por los coloridos mercados mediterráneos, disfrute de una escapada gastronómica en el corazón de una región auténtica y generosa.